¿Cómo empezar un taller de serigrafía en casa?
Para empezar serigrafía en casa necesitas tres zonas: un rincón oscuro con luz amarilla para emulsionar y secar las mallas, un lugar con agua para revelarlas y limpiarlas, y una mesa de estampado con una forma de curar la tinta. Empieza con tinta plastisol, uno o dos colores y prendas de prueba. El tiempo de exposición de la malla se encuentra con pruebas, no se adivina.
¿Qué materiales necesito para empezar?
Marcos con malla, emulsión fotosensible, una fuente de luz para insolar (una insoladora o una lámpara UV), los positivos impresos en película transparente, racletas, tinta textil, cinta de enmascarar y un limpiador para recuperar las mallas.
Para estampar, una mesa firme o un pulpo de uno o pocos brazos, que sostiene la malla siempre en la misma posición. Y para curar la tinta, un secador flash, una prensa térmica o, para empezar, una pistola de calor.
¿Cómo organizo el espacio?
Un rincón que puedas oscurecer, con un foco amarillo (la emulsión no reacciona a esa luz), para emulsionar y dejar secar las mallas sin que les dé luz blanca ni sol.
Cerca, un lugar con agua para revelar y limpiar: una ducha, un lavadero o un patio, idealmente con agua a presión. Y aparte, la mesa de estampado con buena ventilación, sobre todo si usas limpiadores o curas tinta con calor. Para un equipo básico alcanza un espacio de unos 2 × 2,5 metros.
¿Cómo encuentro el tiempo de exposición de la malla?
Con una tira de prueba: emulsionas una malla, pones el positivo y vas tapando franjas para exponer cada una un tiempo distinto. Al revelarla, el tiempo correcto es el de la franja donde el dibujo se abre limpio y la emulsión de alrededor queda firme.
Ese tiempo depende de tu luz, de la emulsión y de la distancia: anótalo y repítelo siempre igual. Si cambias de lámpara o de emulsión, vuelve a hacer la prueba.
¿Cómo curo la tinta en casa?
El plastisol no se seca al aire: toda la capa de tinta tiene que llegar a la temperatura de curado que indica el fabricante, que suele estar alrededor de los 160 °C. Una pistola de calor sirve para empezar, pero es difícil calentar parejo; un secador flash o una prensa térmica con papel de protección dan resultados más constantes.
Haz siempre la prueba de estiramiento: cuando la prenda se enfríe, estira el estampado. Si la tinta se raja, le faltó curado.
Preguntas sobre esto
¿Qué tinta de serigrafía conviene para empezar en casa?
El plastisol: no se seca en la malla mientras trabajas y cubre bien, incluso sobre polos oscuros. Eso sí, necesita calor para curarse.
¿Puedo insolar las mallas con la luz del sol?
Se puede, pero es difícil repetir el resultado, porque la luz cambia con la hora y el clima. Una lámpara fija te da siempre el mismo tiempo.
¿Necesito un pulpo para hacer serigrafía?
Para un solo color, no: basta una mesa firme. Para varios colores, el pulpo ayuda a que cada malla caiga siempre en el mismo lugar.
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Actualizado el 7 de octubre de 2026.
